Audi Filia (Hear, O Daughter)
Audi Filia (Hear, O Daughter)
Juan de Ávila (John of Avila)·private circulation from 1530s; published 1556, full version 1574·from the Es
A full modern English translation of the work — 1 book, 16 chapters — translated sentence by sentence from the Es, with scripture echoes traced and brief notes on the harder turns of phrase. Choose a section to begin reading.
16 chapters396 sentences74 scripture echoes
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Libro espiritual sobre el verso «Audi, filia, et vide»
- 1.1Capítulo 1. En que se trata cuánto nos conviene oír a Dios; y del admirable lenguaje que nuestros Padres primeros tenían en el estado de la inocencia, a el cual perdido por el pecado, sucedieron muchos muy malos.
- 1.2Capítulo 2. Que no debemos oír el lenguaje del mundo y honra vana; y cuan grande señorío tiene sobre los corazones de los que la siguen; y cuál será el castigo de los tales.
- 1.3Capítulo 3. De qué remedios nos habernos de aprovechar para desapreciar la honra vana del mundo, y de la grande fuerza que Cristo da para la poder vencer.
- 1.4Capítulo 4. En qué grado y por qué fin es lícito desear la humana honra; y del grandísimo peligro que hay en los oficios honrosos y de mando.
- 1.5Capítulo 5. De cuánto debemos huir los regalos de la carne; y cómo es peligrosísimo enemigo; y de qué medios nos habernos de aprovechar para vencerlo.
- 1.6Capítulo 6. De dos causas de las tentaciones sensuales; y que medios habernos de usar contra ellas cuando nacen de la impugnación del demonio.
- 1.7Capítulo 7. De la grande paz que Dios nuestro Señor da o los que varonilmente pelean contra este enemigo; y de lo mucho que conviene para lo vencer huir familiaridad de mujeres.
- 1.8Capítulo 8. Por qué medios suele engañar él demonio a los hombres espirituales con este enemigo de nuestra carne; y del modo que se debe tener para no dejarnos engañar.
- 1.9Capítulo 9. Que uno de los más principales remedios para vencer este enemigo es el ejercicio de la devota y ferviente oración, donde se halla el gusto de las cosas divinas que hace aborrecer las mundanas.
- 1.10Capítulo 10. De muchos otros medios que debemos usar cuando este cruel enemigo nos acometiere con los primeros golpes.
- 1.11Capítulo 11. De algunas causas, allende de las dichas, por las cuales vienen algunos a perder la castidad, para que huyamos de ellas si no la queremos perder; y con qué medios nos debemos animar a ello.
- 1.12Capítulo 12. Que suele Dios castigar a los soberbios con permitir que pierdan la joya de la castidad, para humillarlos; y de cuánto conviene ser humildes para vencer aqueste enemigo.
- 1.13Capítulo 13. De otras dos peligrosas causas por las cuales suelen perder la castidad los que no las procuran evitar.
- 1.14Capítulo 14. De cuánto se debe huir la vana confianza de alcanzar victoria contra este enemigo con sola industria y trabajo humano, y que debemos entender que es dádiva de Dios, a quien se debe pedir, poniendo por intercesores los Santos, y en particular a la Virgen nuestra Señora.
- 1.15Capítulo 15. Como al Señor reparte el don de la castidad, no igualmente a todos; porque a algunos lo da solamente en el ánima, y de lo mucho que las tentaciones contra la castidad aprovechan, si se saben llevar.
- 1.16Capítulo 16. De cómo el don de castidad es concedido a algunas personas, no sólo en el interior del ánima, mas también en la sensualidad; y esto por una de dos maneras.